Cosas curiosas que una observa en cuanto a la socialización en Noruega. Aquí por lo general hablan mucho más las mujeres que los hombres. Es algo que he podido comprobar en reuniones de la escuela, y cumpleaños infantiles.
No obstante, algo que vengo observando desde hace pocos meses es cómo bastantes hombres noruegos son muy abiertos con las mujeres cuando están solas y ellos también están solos. Hablan bastante y son respetuosos. Incluso algunos (no todos) flirtean (pero de forma más sutil que en Barcelona) Y eso que aquí los hombres y las mujeres son muy independientes los unos de los otros.
Además algo que percibo es que muchas mujeres noruegas son las que cortan el bacalao en casa.
Además algo que percibo es que muchas mujeres noruegas son las que cortan el bacalao en casa.
Volviendo al inicio de esta entrada sobre los hombres noruegos, me pasó una cosa divertida un día. Volvía de una clase de español con el bus. Me encontré con un padre de la barnehage justo en la puerta del bus. Entonces entré y me fui a sentar al fondo (es mi sitio preferido) Cuál fue mi sorpresa, cuando el padre recorrió todo el pasillo, se sentó a mi lado, y empezó a hablar conmigo por los codos. Y eso que no nos habíamos dicho más que "hei" en la barnehage En la escuela del mayor me pasó algo parecido con un padre hace pocos días. Del simple saludo diario a una conversación. Eso sí: él estaba solo y yo también.
Para acabar y como comentario puramente femenino, confieso que los hombres noruegos suelen ser atractivos por lo general.
Feliz sábado desde la soleada Trondheim.
