sábado, 8 de agosto de 2020

Veranito a la noruega

Este año el verano se antoja muy diferente. Toca hacer vacaciones en Noruega o "Norgesferie" que dicen aquí. En Facebook hay un montón de grupos y la gente cuelga ideas de lugares o actividades bonitas. 
 
La verdad es que tengo morriña de familia. El plan era estar con algunos de mis hermanos y sobrinos enseñándoles Noruega justo en este momento. Pero lejos de negativizar la situación, prefiero adaptarme. Me conformo así -de aquella manera - con el intercambio de fotos veraniegas con la familia. Y no pueden faltar los whatsapps con mis amigas de Barcelona (noies, hauríem de patentar els nostres audios).  
 
También he encontrado una serie catalana en Netflix, Benviguts a la família. La verdad es que no está nada mal. Así estoy yo mezclando mis dos mundos este veranito.
 
                       Fuente:www.elperiodico.com
 
Hemos cogido dos semanas de vacaciones este verano. La primera ya la disfrutamos en julio. Viaje a Oslo, tres días y dos noches con los niños. En vez de coger el coche, nos decidimos por reservar un vagón-cama en el tren. Para la alegría de los críos, que están en la fase de marearse como sopas en el coche.
 
Paseamos por la ciudad y vimos varios museos. A los niños les hizo mucha gracia todo lo que tenía que ver con los heróes polares. Asbjørn siente fascinación por las expediciones y les ha contado muchas historias. También hemos visto la película de Amundsen y eso añade interés. Y es que en la capital noruega se puede ver nada más ni nada menos que el Fram. También cuenta con su propio museo el famoso Kon-tiki. La verdad es que una se queda con la boca abierta
 
Como poética que soy, mi rincón favorito de la gran ciudad es el Parque de esculturas de Vigeland. Me impresiona como de situaciones cotidianas y fases de la vida, puede uno hacer semejante obra de arte. Hermosa también la diversidad del barrio de Grønland (allí me compré unos metros de tela para un proyecto que tengo entre manos). Visita obligada al barrio hipster en Grunnerløkka.
 
Luego cogimos un bus y en cuatro horas y media nos plantamos en Søgne. Allí viven los padres de Asbjørn. Su padre nos obsequió con un pequeño crucero por algunas islas de la zona. 
 
 
 Y también estuvimos en una granja de alces semidomésticos.
Fue muy especial poder darles de comer y acariciarlos. Cuando los tocas es cómo si te untaras las manos con aceite de rosa mosqueta. A los críos les pareció muy curioso.


Ahora tras tres semanitas en el curro muy intensas y la visita de mi cuñado, de nuevo llegan unos días libres. El finde de semana estamos Asbjørn y yo solos. Recogemos a los niños el lunes. Así que hemos decidido mimarnos un poco estos días.

Ayer degustamos unos vaffels caseros con frambuesas y grosellas del jardín. Acto seguido nos fuimos a ver unas islitas a 2-3h de dónde vivimos. La más bonita Linesøya. No faltó el primer helado Båtis del verano. 
 
Y cómo no: Conexión mediterránea al divisar un restaurante marinero. Los ojos se me salían de las órbitas y empecé a salivar. Especialidad del día: Mejillones al vapor con apio. Para acompañar pan con mantequilla. La cosa es que mi intención era pedir medio kilo. Pero por un malentendido nos trajeron...1kg. Ningún problema en comérselos todos (ejem).
 
Hoy día más tranquilo, recogiendo los huevos de las gallinas, comprando cuatro cosas y escribiendo / leyendo. También hemos salido a correr un poco. Y ahora nos vamos a preparar una fondue casera y bollos de canela. 
 
¿Qué os parece? Soy así de simple y estas pequeñas cosas me hacen muy feliz.
 
Hasta la próxima.

viernes, 26 de junio de 2020

Amiga

Tras muchos meses con una vida social muy reducida, recibí una alegre invitación a una fiesta de cumpleaños. Se podía llevar pareja y Asbjørn también se apuntó.

Aprovechando el buen tiempo, la fiesta transcurrió en el jardín. Hermoso. Aunque no conocíamos a todos, entablamos muy buenas conversaciones fácilmente.Comida hecha con mucho amor y música en directo alegraba la velada y llenaba los estómagos hambrientos que traíamos.

Luego llegó el turno de los parlamentos. La cumpleañera dedicó unas palabras a cada invitado. Explicó el porqué nos había invitado de una forma personalizada. Cuando llegó mi turno estaba yo roja como un tomate.

                                             Fuente: Facebook "Bateau Lune"

Tuve que hacer esfuerzos para no echarme a llorar de la emoción, mientras escuchaba lo qué decía sobre mí. Dio en el clavo. Me sentí querida así como soy yo. Sin filtros. Al natural. Sin tener que cambiar nada.

Desde muy chica he pensado que el ser diferentes es lo que nos hace únicos y especiales. Y que eso es lo que nos une con los demás.

Gracias amiga por verme, aceptarme y entenderme sin condiciones. Aunque no estemos juntas muy a menudo, sabes que puedes contar conmigo para lo qué necesites.

domingo, 24 de mayo de 2020

Cuando calienta el sol

Llevamos muchos meses con un tiempo de locos. Al entrar en la primavera hubo un atisbo de esperanza con un par de días soleados. Pero todo se fue al garete. Y en pleno mayo hemos tenido mucha nieve, lluvia, viento y frío.  Aún no hemos podido plantar las patatas este año. Con un poco de suerte en una semana ha desaparecido toda la nieve y nos ponemos manos a la obra.

Ante estas situaciones y también con motivo de la oscuridad en  invierno, algunos noruegos huyen a otros países con sol. A esos viajes se les conoce como sydentur. Antes me costaba entender cuando me decían que tenían planeado un viaje a "Syden". No conseguía ubicar a qué país se referían. Y es que no se trata de ningún país en concreto. Syden significa todo lo que está en el Sur.

Ir de sydentur significa viajar a un país donde haya sol, luz y calorcito. Y entre los países  más populares de la lista están España, Grecia, Turquía, Italia y Croacia. Hay mucha oferta turística pensada para los escandinavos allí. En el mismo resort se encuentran un montón de familias con los niños.  Dónde yo cuelgo fotos de montañas y nieve como la gran novedad, los noruegos de Syden se pirran por las fotos de palmeras y piscinas azules. Gran Canaria por ejemplo es muy popular en Noruega. Hasta tienen una canción promocional que se llama "Granka". Los niños se petan de risa con el vídeo.



En los sydentur algunos se queman como gambas y beben cerveza. La crema solar no existe para ellos. Acaban llenos de sarpullidos pero eso no importa. La cerveza que cuesta 10 euros en cualquier bar noruego,  baja a 2-3 euros en un bar español. La verdad es que algunos se emocionan y dale a los selfies de cerveza. Otros por suerte saben apreciar la cultura que hay en el Mediterráneo. Y aparte de un buen bañito en el mar, visitan museos, van de excursión y se deleitan con las buenas tradiciones culinarias. Además se interesan por aprender un poquito el idioma del país y las costumbres de su gente. Cuando trabajaba de profesora de español me hacía especialmente ilusión tener a alumnos de este tipo.

También se habla en Noruega del Sydenlukt o el olor a Syden como algo especial. El mar, el calorcito, los grillos y quizás las tapas con su vinito conforman esa sensación. Ese olor de veranito bueno que a mí tanto me gusta y que este año no podrá ser. Cómo echo de menos a los míos. Con muchas ganas de abrazarlos cuando la situación del Corona haya pasado.

El tiempo es un tema importante en Noruega. Mientras en Barcelona es generalmente más un tema de ascensor o de situación incómoda, aquí se lo toman muy en serio. La página de la previsión meteorológica  - www.yr.no -  y su app son muy exitosas. Lo cierto es que es muy precisa y puedes confiar casi a ciegas en ella. Está también en inglés por si a alguien le interesa. Es importante saber con qué te vas a encontrar al día siguiente. Por ejemplo si  va a nevar mucho por la noche, pues te has de poner el despertador más temprano. Para quitar la nieve antes de irte al trabajo. Entre otras situaciones.

Este mayo tan  gris ha afectado al humor de muchos. A mí incluída. Por suerte los hay que conservan el buen humor. El miércoles al levantarme leí este texto de la policia en Facebook.



Traducido dice lo siguiente: "Hoy va a llegar con gran probabilidad un fenómeno meteorológico  muy poco conocido a Trondheim. El Instituto Meteorológico  nos cuenta que se llama "sol".  Este fenómeno es relativamente poco peligroso, siempre que se recuerde algo que se llama "crema solar" y "gafas de sol". Si este fenómeno perdura, hay riesgo de altas temperaturas y ausencia de nieve. Una situación  que se puede llegar a calificar como "verano". Se recomienda disfrutar de este nuevo fenómeno lo que dure. Nadie sabe cuando el sol va a aparecer de nuevo en Trondheim.  Y de nuevo, este fenómeno no es peligroso y desaparecerá de repente"

Con la llegada del sol puede suceder de todo. Hay una combinación que es como un cóctel molotov en tierras nórdicas. Que se de la circunstancia que es fin de semana / puente y va a hacer sol.  Y sí además no se puede viajar fuera del país, la locura es total.

Gente en ropa interior en sus jardines. Plantando flores o haciendo alguna reforma exterior. Muchos van caminando mirando hacia arriba en vez de frente. Para captar los rayos de sol al máximo.  Que aquí no abundan, especialmente este  año. Esto último las gallinas, los gallos y yo también lo hacemos. Y alguna vez me he metido algún que otro leñazo (ejem)


Este pasado miércoles - justo antes del puente largo - me tocó ir a la oficina. Luego recogí a los chicos. Pedazo de atasco que cogimos. Como ahora no se puede ir a la caza y captura del sol a ningún otro país, hay montones de coches con ganas de ir a la cabaña o a acampar. Y un fenómeno desconocido en Noruega. El uso del claxón. Desde que llegué aquí es muy raro oír a alguien que lo use.  Pues la gente andaba tan nerviosa con el sol y estar dentro del coche que avanzaban a lo bruto y pitaban. E incluso mímica poco convencional me regaló algún que otro conductor.  Los chicos lo flipaban y se pusieron en plan gallitos también.

La verdad es que yo también andaba ya inquieta conduciendo. Pues eso de sentir la vitamina D en la piel lo necesitaba como agua de mayo. Los niños abrían las ventanas sofocados por el calor. Yo también me derretía. Temperatura afuera: 14 grados. Veranito noruego. Al llegar a casa helado afuera.

Cómo hemos cambiado en estos siete años. Y qué rico es cuando calienta el sol, aunque no sea en la playa. Como en la  popular canción de los hermanos Rigual.

Hasta la próxima.

domingo, 10 de mayo de 2020

La leña es romántica

¿Qué es lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en la palabra árbol?. Una de las cosas más hermosas del mundo es abrazar a un árbol, o sentir su abrazo.

Me veo con doce años, caminando entre los árboles, con sus ramas a ambos lados del camino, en la Fageda d'en Jordà. Recuerdo levantar la cabeza y estirar el cuello estilo gallo porque no alcanzaba bien a ver la copa de los árboles. Aún puedo escuchar cómo se balanceaban las ramas al compás. Tropezar con las raíces centenarias y caer de bruces contra el suelo también está en mis experiencias de vida. Rodillas llenas de arañazos, mercromina y tiritas forman parte de mi álbum de infancia.

Asimismo recuerdo los picnics que organizaba mi madre en el pinar del Regatxal. Con la manta de cuadros en la hierba y las fiambreras a rebosar. La algarabía de familia numerosa. A mi padre protestando por las moscas. Las escapadas aventureras con mi tío Chimo, mis hermanas y mis primas al bosque. Haciendo cabañas caseras y cogiendo piñas en el bosque.

Como olvidar las ciruelas jugosas en Galicia. Los almendros de la masía. El hogar de los pájaros. El hombre que plantaba árboles en la Provenza francesa, un cuento corto de Jean Giono que llega al corazón. La hoguera de Sant Joan. El sabor de la paella al horno de leña en las fiestas patronales de Villafranca del Cid.

Tras casi siete años en tierras nórdicas, descubrí una nueva conexión. Esta quizás más primitiva: la madera y sus posibilidades. Cómo habréis visto en fotos, la mayor parte de las casas y cabañas por estas tierras son de madera.


La madera es un material que conserva muy bien el calor, cosa imprescindible en este país. No sólo es apreciada arquitectónicamente, pero también es por una cuestión de supervivencia.

Aquí no hay gas. La electricidad es la que lo hace funcionar todo. A muchos grados bajo cero, se necesita una alternativa real que no falle. Sería una catástrofe si la luz se estropeara. La leña se convierte entonces en uno de los imprescindibles para los inviernos noruegos. Por eso la mayoría de los hogares nórdicos cuentan con chimenea u horno de fuego aparte de estufas elećtricas.

El  oficio de leñador es muy necesario y popular en estas tierras. Pero también hay un grupo numeroso de aficionados. Entre ellos nosotros. Es una sensación única el saber que te vas a calentar con leña que tu mismo te has procurado. Y luego trocear los troncos con el hacha para que quepan en la chimenea.


Eso no requiere de una tala indiscriminada, sino selectiva y estudiando bien lo que se corta, cómo y cuándo se corta. La pena es que en Noruega no hay unas leyes muy estrictas en cuanto al cómo. Y a veces es triste ver auténticos destrozos. Se convierten bosques en un cementerio de troncos cortados y malas hierbas.

Los leñadores  noruegos dicen que la madera calienta tres veces: Al serrar el árbol,  al apilar los pedazos y cuando se está delante de una hoguera. Puedo dar fe de ello. Por ejemplo el uso del hacha te deja con unos sudores impresionantes. Se suelta también una de adrenalina que ni imaginaba. Y eso también te regala como aficionada unas agujetas que para qué. Los niños también tienen su hacha y a veces nos echan una mano.

Dos consejitos prácticos para no lesionarse. Separar las piernas y dejar caer el hacha en ángulo recto.


                                           Vikinga total, dándolo todo

El apilamiento de la leña es todo un mundo.  Aquí el intento número uno:

Y  aquí el resultado final tras desmoronarse nuestra pequeña obra de arte. Opción  casera: Con palés y bolsa de la tienda de granjeros.


"El libro de la madera" ("Hel ved" en noruego) de Lars Mytting explica muy bien todo el tema de la madera. Con muchas fotos de las mil y una maneras de apilar la leña. Al parecer fue un superventas la traducción al español en 2016 según me acabo de enterar.

Cuenta este escritor que la provisión de leña era una forma de mostrar el amor por parte del hombre a su mujer tradicionalmente. En vez de flores, la moda romántica en Noruega en otros tiempos era la leña. En su libro también incluye una clasificación bastante antigua de la personalidad de tu marido según su modo de apilar la leña.

Curioso ¿verdad?. Pues algo queda de todo esto. En Noruega, los sentimientos amorosos y los sentimientos en general se demuestran más con hechos claros y concretos que con demasiadas palabras.

Hasta la próxima

viernes, 1 de mayo de 2020

Tiempos inéditos

Tras un fin de semana largo en Barcelona entre familia y amigos, regresé el 9 de marzo a mi otro hogar en Buvika. Con mis tres chicos, nuestra gata y...nuestros 16 pollos (luego os cuento, jeje)

Ya no pude entrar en la oficina con motivo del Corona. Mi jefe me dio el ordenador  en la calle. A trabajar desde casa se ha dicho. En la oficina trabajan entre 5-6  personas de 25 que somos en el departamento. Alguien ha de haber pues es el departamento de urgencias sociales. Yo sólo he tenido que ir un día a cubrir durante la Pascua, pero el resto en casa.

Es innegable que el Corona ha cambiado nuestras vidas. En casa somos afortunados por conservar el trabajo y tener la oportunidad de teletrabajo.

Asimismo tenemos suerte porque podemos ir de excursión y respirar el aire puro cada día en contraste con el confinamiento en Catalunya. Pienso mucho cada día en mi familia y mi gente allí.

 
Los supermercados noruegos tienen normas de higiene (el antibac - desinfectante de manos - es la estrella) y de distancia (2 metros). Pero la mascarilla no se valora como imprescindible.

Muchos negocios han tenido que cerrar, pero camino a los dos meses desde que todo empezó las cosas están cambiando. Muchos restaurantes ofrecen comida para llevar y algunos empiezan a abrir al público. Las peluquerías abrieron con gran éxito el 27 de abril. El mayor, que es un coqueto con el tema "pelos", fue a pedir hora, y le han dado el día 13 de mayo.

También se ha calmado el abuso de algunos por comprar masivamente (hamstring en noruego, inspirado en los hámsters) El gobierno se pronunció muy rápido al respecto y hubo muchas campañas para intentar cortarlo de raíz.  Costó un poco, pero ahora las cosas están mucho más tranquilas. Los productos estrella para los noruegos,con el miedo inicial, fueron el papel de water, la harina y todo tipo de jabones desinfectantes. 

Los chicos reciben sus deberes por internet y  se comunican con sus profesoras a través del chat, los hangouts y el correo electrónico. Los adultos hacemos de maestros como mejor podemos. La profesora del mayor organiza un pequeño desayuno on-line  los días laborables y todos los niños entran a saludar. La del pequeño es muy original. Siempre tiene un montón de ideas que hacen la escuela en casa más llevadera.

El plan noruego es seguir volviendo a las rutinas gradualmente si no hay una escalada importante de contagios / bajas repentina. Eso ha traído buenas noticias a casa, pues el pequeño ya volvió a la escuela el lunes. Se puso más feliz que una perdiz.  Hemos recibido mucha información al respecto y eso da tranquilidad. Los han dividido en grupos reducidos, distancia de dos metros y con trapitos desinfectantes en cada pupitre.


                                                     Fuente: FB Sjetne skole

Y también hay muchas actividades escolares en el exterior (más que adentro). Como por ejemplo, fabricar un hotel para insectos o un tres en raya el pasado miércoles:


                                                   

                                                  Fuente: FB Sjetne skole
 

 
El mayor, que tiene doce años, aún no ha podido volver al colegio. Él ya está en el grupo adolescente, que son los últimos en la lista en Noruega. El ministro de educación les dio las gracias recientemente por lo estoíco de la espera. Esto a través de un discurso muy bonito dedicado a todos los adolescentes. Mi compañera bloguera Irma os lo cuenta con detalle. También traduce el discurso al español. Pinchad aquí si os interesa.  La verdad es que emociona.

Una de las cosas que más llama la atención en la gestión de la crisis noruega es que los políticos hablan a los niños. La presidenta del gobierno noruego ha dado junto al ministro de sanidad y un psicólogo dos ruedas de prensa para los más pequeños. Los niños envían las preguntas previamente y luego los políticos las responden un día concreto. El Ayuntamiento local también hizo una rueda de prensa con preguntas de padres, adultos y niños sobre la vuelta al colegio.

Ahora más que nunca siento que el concepto kos / koselig es importante en la vida diaria. En Pascua adornamos toda la casa. Bien colorida con arbolito incluido y huevos pintados. Preparamos buenas comidas, la Mona de Pascua, y no faltaron excursiones cerca de casa con bastante nieve.




Asbjørn y yo corremos algunas mañanas temprano junto al río del pueblo. Otros días vamos en bicicleta. El sonido del agua y el de pájaros que han regresado a Noruega han hecho que consiga relajarme 100% por  momentos. Eso de hacer de ornitóloga aficionada me llena de vida y me ayuda en los momentos difíciles también. A los chicos les hemos puesto el saltador y lo pasan pipa. Yo a veces también me meto, pero no salto con las birguerías que hacen ellos ni de lejos.

Otra cosa que me llena de ilusión es el sonido de nuestros pollos. Sí, sí. Al final, en vez de comprar gallinas adultas, recogimos los huevos de un granjero en enero. Luego alquilamos una incubadora a otra granjera. Tiempo de incubación: tres semanas. Fecha de nacimiento: 14 de febrero.

Con un microscopio muy sencillo podíamos ver si había vida en los huevos, incluso cómo se movían. El día antes de nacer algunos huevos vibraban en la incubadora. Era muy gracioso porque oíamos que algunos piaban pese estar dentro de su cascarón.  El día de su nacimiento fue como una máquina de palomitas. A su ritmo pero uno detrás de otro. Fascinante.

Mirad qué cosita...


Los tuvimos algunas semanas en la bañera...


 Y luego...al gallinero

 
Menuda tropa. 16 en total. Crecen muy deprisa y se mueven afuera como Pedro por su casa. Son descarados, curiosos alegres y muy entrañables. Buscando gusanos y cogiendo la hierba con su pico. Sus chuches preferidas el maíz y la pasta hervida. Y ya nos han obsequiado con su primer "kikiriki".


                                                     Con mi consentido, Leopold

Ahora esperando con mucha emoción a que las gallinas pongan sus primeros huevos este verano. También tocará sacrificar a algunos de ellos, porque no pueden haber tantos gallos en un mismo corral. Calculamos que nos quedaremos con las ocho gallinas y máximo dos gallos. Eso si hemos acertado el género, cosa que no es fácil.

Pese a que estamos en  una crisis (en la que somos afortunados), toda esta situación me sigue provocando inquietud y un montón de sueños raros muchas noches.  La nueva normalidad son las videoconferencias con la familia, amigos y colegas. El tiempo se ha convertido en el gran protagonista. La creatividad en otra. Como el cine a la americana que se organizó en Trondheim, o las manualidades que organizamos en casa. Pero...


Tengo días con ansiedad y tristeza junto a días con alegría y emoción. Como dice mi psicóloga, los sentimientos cambian continuamente y se entremezclan. Ningún sentimiento es permanente. Echo mucho de menos a mi padre. A veces en sueños me lo encuentro y es tan real que amanezco con lágrimas en los ojos.  Extraño enormemente el calor de los abrazos de  mi gran familia de Barcelona. Tengo ganas de estar con mis colegas y mi gente. Ansío ver el fulgor de una mirada en lugar del brillo de la pantalla.

Como dice la periodista Eva Piqué en su último artículo "És amb les mans":

 "Sóc mans perdudes que volen trobar-te" (Soy manos perdidas que quieren encontrarte). Hasta la próxima. Todo irá bien.

viernes, 24 de enero de 2020

Carta a mi padre

Viernes 29 de noviembre de 2019. Estás sentada en tu silla de la oficina. Las teclas van  sonando acompasadas. Bastante satisfecha con la decisión que acabas de escribir piensas, pero como siempre la relees varias veces. No tienes remedio y sonríes hacia dentro. Todo va bien te dices a tí misma. Tan solo son las diez y media. Parece que el día de momento no presenta casos de esos que has de reaccionar a la velocidad del relámpago.

La luz del teléfono empieza a parpadear. Al principio lo confundes con algún usuario que llama, pero ves que el teléfono del trabajo está oscuro. Agarras a toda velocidad tu móvil particular.  No quieres creerlo cuando ves el prefijo español delante. Te acuerdas cogida a su pierna de niña, y sabes que tu héroe de carne y hueso se desvanece. 


Te metes como puedes en una sala discreta de la oficina y descuelgas. Es tu hermana pequeña que te pide que vengas. Que no va bien, que habla un poco, pero que pronto ya no lo hará. Qué bueno sería tener a mano un bastón donde sujetarme, porque el equilibrio empieza a fallarme. Salgo afuera y pido un abrazo a mis colegas. Me lo dan. Por un momento me siento fuerte. Recojo a toda prisa mis cosas. Llego a casa.

Cogemos vuelos. Al aeropuerto. Las azafatas creen que tengo miedo de volar porque estrujo la mano de Asbjørn  durante todo el viaje. Los niños me abrazan muchas veces. Once de la noche. Taxi al hospital. Quieres parar el tiempo, pero no puedes. Lo inevitable sucede unas horas después rodeado de la mejor intimidad que una familia puede regalar.

Eres elegida junto a tu hermana Carla para tarea tan importante como es hablar sobre tu padre el día de su funeral. En el velatorio te reúnes con toda la familia. Con lágrimas en los ojos, risas llenas de cariño y muchos abrazos, cada uno de nosotros piensa que queremos compartir con el público presente en la sala. Y como no con nuestro querido padre, Pablo. Pol para muchos.  Difícil reproducir un parlamento en el blog, pero lo vas a intentar. Empiezas por el principio. Y te decides por cambiar los tiempos verbales y la orientación del texto.

Como dice mi hermana Berta a día de hoy no sé por qué te llamamos Pol y no papá.  Nos enseñaste a ir en bicicleta en tu adorada Villafranca del Cid. Nos traías sugus cuando ibas de viaje. Y tenías un máster de ducha infantil. Secando a tirones nuestro pelo largo y chamuscándonos las orejas. Las cuatro en fila india, Lidia, Berta, María y Carla. 

Hasta que llegó Pablo, el pequeño de la casa. Siempre fuiste a todos sus partidos de fútbol. Eras su aficionado número 1. Un día incluso hiciste de entrenador con el consiguiente enfado de mi hermano. Al final el resultado fue 8-0 favorable. 

Quizás te equivocaste con la abogacía e ibas para entrenador. ¿Quién sabe? Pero vaya, sabemos que eras muy feliz  en tu trabajo rodeado de buenos compañeros y casos emocionantes. Recuerdo cuando viniste a uno de mis primeros juicios. Los dos nos veíamos tan lindos con la toga.

Responsable,humano y un gran profesional. Siempre eras puntual. Tanto que un día que acompañó al aeropuerto a mi hermana María, estaba tan nervioso por llegar a la hora...que se fue con el tren de antes con la maleta de María sin María. La mamá no se lo podía creer.

Tus nietos te adoraban. Pol dice que eres el mejor y siempre te querremos, Gonzalo que fuiste muy buena persona y, sin duda, el mejor abuelo del mundo. LLuc que siempre estarás en nuestro corazón. Arnau y Adrià más escuetos pero llenos de amor te dicen "Te queremos mucho, avi". Sander y Silke te van a echar mucho de menos. ¿Quién les leerá el cómic de Batman o el cuento del pastel de los Pitufos?. Simon y Roger se quedan con el amor de un abuelo experimentado. 

Papi, la mamá y tú nos habéis enseñado cómo se puede amar de una forma incondicional y habéis formado una familia que es una piña. Y que tiene el grupo de WhatsApp más largo de la historia. 

De ti aprendimos todos y cada uno de nosotros, Lidia, Berta, María, Carla y Pablo a ser constantes y honestos. A no rendirnos nunca. De ti sólo se podía aprender una cosa: A ser buena persona. 

Para mi padre, las cosas superfluas no eran importantes. Y por ello su ceremonia de despedida fue sencilla y austera. Durante los dos últimos años hizo frente al cáncer con todas sus fuerzas. Por expreso deseo de nuestro padre, colaboramos con entidades que trabajan con nuevos tratamientos del cáncer, cómo mejorar la calidad de vida de los enfermos y sus familias. Algunos ejemplos son la Oncolliga o Fundació Kalida de Sant Pau.  Mi padre también colaboraba con la Fundació Pere Mitjans. En uno de sus centros vive su hermana Carmen, que es, una de las personas que más quiere en el mundo. Animamos a quién lo desee a hacer lo mismo.

                                Pol y The Beatles. Inseparables.

Papi, te has ido demasiado pronto. Uno de tus mejores amigos nos dijo que llegaste sin hacer ruido, y te fuiste sin hacer ruido también. Así es.

La mami siempre dice que la gente está mientras la recuerdes y la lleves en el corazón. Recuerdo que me dijiste que ibas a comprar un jersey para venir a visitarnos a Noruega y no tener frío. Recuerdo que te habías estudiado cómo llegar a nuestra casa a través de Google. 

A veces cuando bajo al bosque que rodea nuestra casa, te imagino allí con un jersey de reno y hablando con diminutivos, como solías hacer. Y sonrío y a la vez se me escapan algunas lágrimas o lagrimillas que dirías tú.

Muchos abrazos y besos de todos nosotros, tus hijos, tu mujer, tus yernos y tu nuera favorita, así como de toda la gente que te quiere, Pol.

Te envíamos unos dulces que sabemos que te habrían gustado.


Y la canción que más escuchabas últimamente...


domingo, 17 de noviembre de 2019

Culo de mal asiento

Cada día aprendo cosas nuevas en la granja. Este verano-otoño nos hemos lanzado con el "hesjing". Se trata de secar hierba y convertirla en heno, que luego es alimento para ovejas y otros animales.

Aún no tenemos ovejas en la granja, pero en la familia de mi chico, Asbjørn, tienen. Su prima nos enseñó todo el procedimiento . Ella es especialista en ovejas y le pareció divertido compartir sus conocimientos con nosotros. Y a nosotros aprender este oficio milenario.

Primero a preparar la instalación con palos de madera y alambre.




 Luego a cortar la hierba y a preparar montoncitos.



Por último, la parte más social: Colgar la hierba para que se seque.



La hermana de Asbjørn y sus hijos también se apuntaron. Y también su prima y su familia. Así que terminó siendo un día muy social tanto para mayores como para pequeños.



 Y al cabo de tres semanas a empaquetar la hierba seca.


Como culo de mal asiento  que somos, el otoño también ha venido de la mano de otro proyecto. Nos hemos lanzado a construir un gallinero. Los niños están muy ilusionados con la idea de tener huevos frescos. Y los mayores, lo mismo.

Este proyecto ha sido más largo y complicado de lo que imaginábamos. Pero a golpe de martillo y sierra, monta y desmonta, lo hemos conseguido.

 Desde los cimientos.


Pasando por la estructura y el aislamiento.




Construyendo paredes y tejado en los bellos colores del otoño.





Llegando a los colores del temprano invierno.





Y dejando la parte exterior del gallinero para la primavera. Como la tierra ya está helada, no se puede fijar la verja de metal en el suelo.

Tras unos días trabajando con la fachada...



El gallinero está listo para recibir a sus nuevos habitantes. 


La puerta y las ventanas las conseguimos gratis en la popular web noruega www.finn.no. El resto hemos tenido que apoquinar nosotros comprando en las  populares tiendas de "háztelo tú mismo" de Noruega.Si tenéis curiosidad podéis echar un vistazo a la web de Byggmaker, Byggmax o Biltema. Puedo decir que nos conocen bien en todas las tiendas de construcción de las cercanías (jeje)

Ahora hay que comprar algunas cosas para el interior del gallinero y decidir la raza de las gallinas. También habrá gallo. Según dicen, los machos son capaces de intuir cuando hay un zorro / lince en las cercanías y avisa a las gallinas. La idea es comprar las gallinas y el gallo en alguna granja cercana en enero.

El otoño - invierno también ha venido de la mano de dos viajes. Un fin de semana largo con mis antiguos colegas de Levanger a Copenhagen (preciosa) Muy especial sentirse tan incluída, pese a no trabajar con ellos ahora. Luego un viaje corto y muy emotivo a Barcelona junto a Asbjørn. A dar un buen abrazo a toda la familia y a celebrar la vida juntos. Y con un poquito de tiempo para una de mis mejores amigas (gràcies, bonica per l'estoneta juntes!) 

Nos llevamos castañas de Barcelona y las hicimos en casa en Noruega. Aunque el Halloween triunfa que no veas, me hace ilusión ver a los niños comiendo castañas. Y que tengan presente esta tradición tan sabrosa de su también tierra catalana el 31 de octubre - 1 de noviembre.


Por el resto, el viernes ya tuve la cena de Navidad (julebord) con los colegas de Trondheim. Aquí vamos pronto, pero casi que se agradece. Así no se juntan muchas cenas seguidas y se puede disfrutar de cada ocasión. Ahora mismo me siento contenta, porque me han renovado el contrato hasta la próxima primavera. Entonces ya será casi un año y medio trabajando seguido allí. Algo para celebrar.

Volviendo  a la cena de Navidad. Es bastante especial porque todo el mundo se arregla mucho. Las mujeres con vestidos y los hombres con traje. Yo elegí uno lila tipo kimono cruzado por encima del tobillo. Tengo dos vestidos de fiesta en casa y los voy combinando según la ocasión. Los que me conocen ya saben que mi ropero no es muy grande y que solo tengo una cajita de maquillaje para la cara. Pero vaya, aunque soy pragmática, me pongo guapa cuando la ocasión lo requiere.

La noche empezó a las 18h con una bebida y a las 19h la cena. Probé los platos típicos navideños noruegos: ribbe (costilla de cerdo), pinnekjøtt (costilla de cordero al vapor) y lutefisk (pescado blanco seco y soda cáustica). También había pan artesano, salmón ahumado, buenos quesos y embutidos típicos noruegos. La selección de postres muy de aquí también. Con crema de moras árticas, muffins con frambuesas o kransekake (mazapán).

No fallaron el Kahoot con preguntas curiosas, chistes y canciones durante la cena. Fue muy koselig que dicen aquí. Luego a partir de las 23h había baile, pero estoy un poco constipada y ya me fuí para casa. A esa hora también las fiestas noruegas se pueden volver muy locas. Sólo os digo que hay un dicho noruego que dice que "lo que pase en la cena de Navidad, se queda en la cena de Navidad". Y no cuento más.

Hasta la próxima