Así son los días previos a la Navidad en Noruega. Este fin de semana pasado fue la Julemesse de la barnehage del pequeño. Masse arbeid, men artig arbeid! El sábado lo estuvimos preparando todo. Especialmente los premios para la rifa y el sorteo. Para algunos de ellos buscamos patrocinadores por la ciudad. Yo conseguí algunas cosillas de merchandising, cortesía de la empresa donde trabaja Pau.
Cada familia aportaba tres cosas para vender también y así poder recoger dinero para actividades para los críos. La mayoría pasteles y muffins y también cosas de strikking preciosas. Gorros, pantalones, guantes y otros. En la barnehage los niños también prepararon manualidades que se pagaban con la voluntad.
Yo era encargada de organizar el cuentacuentos. Dos jubilados del barrio muy amables, Kari y Christer, fueron los narradores. Fue un éxito total. A los niños les encantó y muchos padres elogiaron la actividad en la barnehage el lunes. La verdad es que leían muy bien y también iban cambiando las voces según el personaje. Bonito y divertido a la vez.
Así que entre cuentos, rifas, cafetería y venta de cosas artesanales pasamos una buena mañana de domingo.
Lo cierto es que aunque estamos en la época más oscura del año, se vive tanto la pre-Navidad que la falta de sol no resulta tan dura. Muchas velas y luces de todo tipo brillan en las ventanas de las casas. Y hay un montón de actividades como talleres de galletas, manualidades y otros.
El sábado el vecino vino a recoger a Arnau para jugar. Iba vestido de julenisse. De repente sacó una bolsa transparente con una galleta gigante en forma de corazón. También le dió un paquetito minuciosamente envuelto. Dentro diamantes de plástico, muy populares entre los chicos de la escuela. Todo un detalle.
Ahora tanto en la escuela como en la barnehage hacen algo que me sorprendió positivamente. Cada día un niño o una niña sale unos minutos fuera de la clase. Mientras, los que se quedan dentro con el maestro o maestra piensan qué cosas les gustan del que está fuera. Todas las cualidades se anotan en una cartulina en forma de corazón. Al final del día se la dan al agraciado. Al mayor ya le ha tocado. Salió la mar de feliz.
En cuanto a mí llega el final de la orientación laboral con Kulturkoordinator. Y tengo una buena noticia para compartir. Desde enero hasta abril estaré de prácticas unas horas en una asociación de la ciudad. Estoy muy contenta. Es una organización noruega que ayuda a los familiares de personas en prisión. Una mezcla de trabajo social con derecho. Cosa que me encanta. No son remuneradas, pero para mí representa una gran oportunidad y tengo muchas ganas de empezar. Por otro lado, tengo otro proyecto en el horno muy, muy calentito. Pronto os cuento más.
Por último, he resultado afortunada en un sorteo de una julemesse del barrio. Cuando me llamaron ayer no me lo podía creer. Primero emocionada, porque entendí gran parte de la lllamada en noruego y segundo, porque he resultado agraciada con una noche más desayuno para dos en uno de los hoteles más bonitos de Trondheim jijij.
Hasta la próxima!

