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lunes, 21 de abril de 2014

Pilas recargadas

Punto y final. A unas vacaciones cortas e inolvidables. Esta Pascua ha hecho muy buen tiempo en Trondheim (¡hasta 16ºC y sol!) La visita de mi hermana Carla nos ha recargado las pilas a todos con su alegría. Hemos disfrutado de buenos ratos y excursiones sin prisas.

En el romántico Bakklandet,



La conocida Ringvebukta en Lade,


Y en Sjetnemarka,


Hoy hemos improvisado una búsqueda de huevos de chocolate en el jardín. Tradición importada, pero divertida para los chicos.



Y por supuesto, no ha faltado la Mona. Tradición catalana, compartida con otras comunidades, en el el día de Pascua. Quizás en noruego se podría traducir como "Påskekake". La ha preparado Pau y ya casi se ha acabado. 



He echado de menos la celebración de cada año en Barcelona y Sant Just, pero hemos pasado muy buen día con un cachito de familia aquí.  En teoría encima del pastel tenían que ir los huevos de chocolate, pero no hemos llegado a tiempo. Unos golosos, léase Arnau y Adrià, se los han zampado antes.

Por cierto, hemos inaugurado oficialmente el jardín esta temporada. Los niños se han dedicado a coger palos, piedras y  a mirar los caracoles y hormigas que se pasean. Además hemos podido disfrutar de largos ratos allí.

¡Hasta la próxima! ¡Gracias, Carla! (ya te echamos de menos)








domingo, 11 de agosto de 2013

Como un cuento de hadas

Bakklandet es uno de los barrios más pintorescos de Trondheim, cuya existencia se remonta al siglo XV. Durante la historia ha sufrido duros embates que han puesto en peligro la continuidad de la zona. Pero actualmente, es de uno los sitios más idílicos, limpios, y con buen estándar donde se puede vivir en Trondheim. 

Está conformado por casas de madera restauradas, o que conservan el estilo de siglos atrás. Ventanas con repisas llenas de detalles de cuentos de hadas. Calles estrechas con adoquinado antiguo. Miradores con vistas al río (donde los niños y yo más de una vez hemos disfrutado de unos bocadillos caseros)

Cafés, cervecerías y restaurantes coquetos se ubican allí. Os dejo una fotografía del popular Den Gode Nabo, donde se puede comer una hamburguesa y una cerveza flotando sobre el río Nid. Tiene su precio, todo sea dicho, pero para una ocasión especial vale la pena.




No pueden faltar las tiendas de estilo vintage con escaparates de revista.




Esta semana se han celebrado las fiestas de Bakklandet (Bakklandsdagene) con actividades para todos los gustos y edades.




El fin de semana los niños han sido los protagonistas. Y en Gasaparken, un pequeño parque infantil con vistas al río y mesa de picnic, ha habido entretenimiento para ellos. Ponies y caballos para pasear. Un taller para pequeños rockeros...

Tampoco ha faltado un mercado para los reyes y las reinas de la casa. Juguetes de madera. Cojines para soñar, y piezas hechas con mucho mimo, y con el colorido y la calidad que caracteriza a las prendas nórdicas.





Había algunas paradas para picar el tradicional fiskekaker (hamburguesa de pescado), o comer el típico algodón de azúcar y las palomitas de las ferias. Asimismo, frutas y verduras  lucían al sol. La cafetería-restaurante que se ve al fondo de la fotografía es la conocida Baklandet Skydsstation, y siempre está llena tanto de turistas como de locales.




Pero, sin duda, lo que más les ha gustado a los enanos es el barco de los bomberos. Ayer hubo exhibición, y el barco iba bombeando agua del río por doquier, ante la mirada atenta del público. Es el medio que se utiliza en Trondheim cuando hay algún incendio en las casas que dan al  río.




Por último,  si queréis conocer más detalles sobre la historia, así como ver fotografías de Bakklandet, no dudéis en pinchar aquí

¡Hasta la próxima!



martes, 6 de agosto de 2013

Campo y ciudad

Desde que estamos aquí tenemos el campo alcance de la mano. En Trondheim, hay grandes extensiones de verde muy cerca del asfalto gris de la ciudad.  De hecho, lo urbanita se mezcla con lo natural continuamente. En invierno, las praderas cambian el color a blanco, y se convierten en pistas de esquí improvisadas. 

Un ejemplo son los jardines que hay debajo de la fortaleza de Kristiansten. Fuimos el domingo. Caminamos unos veinte minutos desde casa, y allí nos plantamos los cuatro.

Nos quedamos boquiabiertos ante semejante inmensidad de espacio verde y diáfano. Se pueden jugar como tres partidos de fútbol a la vez. Huele a libertad, como decía una amiga de la facultad, pensé cuando llegamos.

Como aquí llueve con frecuencia, es habitual encontrar setas por doquier, incluso en las aceras, donde es curioso ver como crece el musgo también. A continuación, una foto de nuestro primer hallazgo.


Como no somos caçadors de bolets, únicamente estuvimos fotografiando el ejemplar blanco. Explicamos a los niños lo que son las setas, y que no pueden comer ninguna, excepto las que se compren en el mercado. Escuchaban los dos atentos. A ver si un día vamos con un experto/-a en el tema, y podemos aprender cosas toda la familia. Recoger setas los cuatro sería la mar de divertido. Pero hay que tener conocimiento de causa.

Por cierto, si alguien adivina qué tipo de seta es la de la fotografía, estaré encantada de saberlo.

A medida que íbamos caminando por la pradera, encontramos un pequeño bosque de pinos y plantas silvestres. Estaba junto a una de las escuelas internacionales de Trondheim. Todo un lujo poder aprender rodeados de naturaleza en estado puro.

Nos adentramos. Los chicos se emocionaban con las pendientes. Decían que eran escaladores. También divisamos piñas mordidas. Pero no a las ardillas. Tendremos que volver a ver si hay suerte, y las vemos en acción.



Por último, llegamos a una parte llena de zarzas. Encontramos moras. Recuerdo de pequeña cuándo íbamos a buscar con mi madre, y hacía mermelada casera. La guardaba en botes de cristal con la típica tapa metálica de color oro, o de cuadros rojos y blancos. Mis hermanos y yo nos chupábamos los dedos.



Ah, bajando por el camino del bosque, se llega a Bakklandet, un barrio muy pintoresco y coqueto de la ciudad. Esta semana está de fiesta, y las calles lucen aún más de lo habitual. Aquí tenéis el programa de actividades

Hoy me despido con pensamientos dulces. ¡Hasta la próxima!