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miércoles, 30 de julio de 2025

Un safari improvisado

Cuando una menos se lo espera llegan las aventuras. La previsión meteorológica es perfecta para estas tierras y una de las excursiones en la lista de deseos del verano es Dovrefjell. Mis compañeros de ruta,  Asbjørn y Adrià. Partimos hacia allí un día de julio. 

Llanuras rodeadas de montañas y riachuelos formados por la nieve que se derrite son nuestro paisaje. Caminos arenosos, pedregosos o con hierba nos guían hacia el destino.


 
Tras varias horas de caminata acampamos junto a un lago. Un estofado de reno en la cocinita sueca calmó los estomágos hambrientos.
 
Con los pies en llamas (al menos yo), nos acostamos con gusto en nuestros sacos de dormir. La noche no fue tranquila debido a una tormenta inesperada. Eso hizo que nos acurrucáramos más aún dentro bien pegaditos. El instinto humano.

Al día siguiente, nos decidimos por tomar un día tranquilo. Mejor pernoctar bajo techo por si acaso nos sorprendía una nueva tormenta. A unos cuatro kilómetros de allí se encuentra la famosa cabaña Reinheim de DNT.  Allí nos acogió el guarda del verano, un hombre muy simpático que trabaja allí dos semanas al año. 

Las cabañas de DNT son para compartir y tienen varias habitaciones. A nosotros nos tocó una de cuatro personas y no vino nadie más al final. La ocupamos enterita con nuestros mochilones. 

Al salir de la cabaña  al mediodía, observamos unas manchitas que se movían junto al río. Con los prismáticos divisamos nada más y nada menos que a una familia de toros almizcleros: Padre, madre e hijo. Con sus cuernos ondulados, un pelaje largo y hermoso y una figura que recuerda al mismísimo mamut.   

Luego decidimos bañarnos en otro pequeño río. El agua estaba como un cubito de hielo. Pero habiéndome remojado en el fiordo de Hardanger este invierno no podía rajarme delante de mis chicos. Así que los tres nos metimos dentro. 

Al cabo de unos cinco minutos tuvimos que salir por patas. Y es que a 100 metros de distancia, hizo acto de presencia un imponente toro almizclero. Es un animal salvaje,  generalmente pacífico, pero hay que guardar la distancia igualmente. Si se sienten amenazados pueden embestir.

 

Rápidos como el viento, nos dirigimos a una roca a unos 200 metros para poder observar a tan maravillosa criatura. Estuvimos un par de horas viéndolo acicalarse, bañarse y más tarde reunirse con un grupo de seis toros que estaban tomando el sol en un pequeño charco de nieve. Emoción genuina.

Por la noche, estuvimos en la sala común  de la cabaña. Y cosas mágicas suceden cuando no hay cobertura ni datos en el teléfono. La gente habla y se oyen risas, el roce de las barajas de cartas, o los platos en la cocina. Un calor humano que arropa el alma.

Me siento afortunada por este safari improvisado. Al día siguiente excursión de vuelta. Ya en casa pensé que mi vida es como un safari. Pero eso ya da para otra entrada.

Hasta la próxima 

jueves, 16 de diciembre de 2021

De estufas de leña y troles

En pleno invierno se rompió accidentalmente la puerta de nuestra querida estufa de leña.  Esta era muy viejita y no había mucha forma de repararla. Como están los precios de la luz en el país y con lo que nos gusta el calorcito que da la madera, nos decidimos a comprar una nueva.

Al final nos decantamos por una de la casa noruega Dovre, modelo 40 CBS. Al buscar información sobre la estufa en internet nos aparecieron muchos vídeos en You tube en ruso.  El más gracioso el de un ruso que cocina pescado con la estufa e impresiona culinariamente a sus huéspedes.

Lo que nos hizo elegir el susodicho modelo, aparte de los aspectos técnicos, fue la estética de la misma. Es algo más estrecha de las que suelen vender en las tiendas. La puerta tiene unos rayos de sol forjados. Me da mucha alegría. Y a los lados hay unos grabados preciosos inspirados en el famoso cuento noruego "De tre bukkene bruse". 

 


La historia trata de tres cabras que para conseguir llegar al campo de pasto han de atravesar un puente. Esto sería un ejercicio fácil si no fuese porque debajo del puente vive un malvado y hambriento troll . Con su ingenio y su astucia las cabras consiguen su objetivo.


La estufa que elegimos es la que los noruegos piensan que es apropiada para su hytte o cabaña. Hay una diferencia grande entre la decoración que se tiene en la casa donde se vive habitualmente y la segunda residencia. 

En muchos hogares noruegos está muy de moda el conocido estilo escandinavo. En cambio en la hytte lucen todo tipo de colores en forma de alfombras antiguas, colchas y platos del año de la pera. Tampoco faltan otros objetos / muebles antiguos. La cabaña es el lugar koselig, donde te da buen rollo estar y te relajas.

Nosotros hemos pensado que queremos ese kos o buen rollo con más frecuencia. ¿Por qué no disfrutar de las pequeñas cosas de la vida todas las semanas? En casa tenemos estanterías y detalles que son muy típicos de cabaña noruega. Y ahora la estufa de leña también. 

Varios huéspedes nos dicen que es como estar de vacaciones cuando nos visitan. Un buen piropo si una lo piensa.

 Hasta la próxima. 

viernes, 6 de abril de 2018

Locuras maravillosas

Estos días me venían a la cabeza las artimañas para vender números de lotería para los viajes de final de curso en la escuela y en el instituto. Y las cestas de comida que se ofrecían como premio. Con su jamoncito, turrones, whisky y otras pijadas varias. Aquí en Trondheim los adolescentes también hacen lo mismo. Si bien las cestas de comida (sin alcohol) triunfan con otros productos como el café o el salmón, hay otro producto que arrasa. 

And the winner is: El papel de water. Como lo leéis. Y te lo traen a la puerta de casa. Asi que este año cuando tocaron a mi timbre me agencié más de 20 rollos de papel de WC. Extraño a los ojos de una no nativa lo es.  Práctico también, porque no has de pensar en comprar cada dos por tres.

Debo confesar que el tema del papel de WC me intriga hace tiempo. Pues en más de una foto de la gente cuando va a la cabaña (hytte), ahí luce el rollo de papel higiénico plantado encima de la mesa.


Otra cosa fascinante de las cabañas noruegas es que algunas tienen el lavabo fuera (utedo). Es una especie de casita de madera y en la puerta siempre hay un corazón. Dentro hay un banco con su agujero y alli te sientas.  Todo orgánico.


                                      Al wc se entra por esa minipuerta

Al principio os tengo que decir que en mi cabeza no cabía la idea del papel higiénico multifuncional. Pero ahora lo uso para todo. Y pues como buena catalana tampoco es tan raro si pienso que tenemos tradiciones como la del tió de Nadal que caga regalos y la figura del caganer en el pesebre. Ahora sonrío, pues ya encontré una nueva conexión catalana - nórdica.

                             Otro lavabo exterior, este más cómodo.

Quizás el tema es algo absurdo, pero me pareció divertido escribir un rato sobre esto. Si os apetece pinchando aquí podéis ver un vídeo que explica el concepto de hytte con mucho humor.

Cambiando de historia, el invierno se antojó muy hermoso en Trondheim. Con los chicos fuimos al poengrenn del barrio. Le han cogido mucho el gusto a esquiar y el mayor ya controla mucho. Y por mi parte, aunque aún me meto alguna de cuidado, también he hecho mis pinitos en el tema. Fui con el grupo de mujeres a un día de esquí en Trondheim. También tuve ocasión de visitar una cabaña en Budal donde para llegar aparte del trayecto en coche habia una hora esquiando.


El esfuerzo valió la pena. Silencio, vistas hermosas y relax absoluto. Y otro fin de semana estuve en otra similar pequeña y coqueta, pero con un extra muy especial. Contaba también con una casa adicional o sauna. Lo más divertido es que se tenía que calentar con leña. Luego locura total. Salir corriendo a fuera sin ropa y hacer un baño de nieve bajo las estrellas y a diez bajo cero.



Ya para acabar de perder la poca cordura que me quedaba, esta Pascua hice mi tur más extremo con mi chico. Unos 35 km de esquí en la bella Reinhem (casa de los renos) en Dovrefjell. Salvaje, inhóspita y hermosa quita a una el aliento tanto visualmente como fiśicamente. Menudo trote me dí.

No las tenía todas conmigo y hubo ratos en que no fue nada fácil. El objetivo era dejar el coche en un aparcamiento comunitario y llegar esquiando a una cabaña situada a una distancia de entre 17 y 20 km desde allí. Pero solo logré esquiar unos 6 kilómetros aquel día. Así que tocó usar la tienda de campaña. Otra aventura. Y es que estábamos a veinte bajo cero aquella noche. Fue sorprendente notar que con el saco no tenía nada de frío en el cuerpo. Lo único fue el piruji que corría en mi naricita. Y lo que sí se llevó la palma fue lograr mear. Os ahorro los detalles (je je).

                             
Con un segundo día de trayecto llegamos a la cabaña, donde pasamos un par de noches. Gente agradable y con mucha experiencia en la naturaleza. Y coincidí con una chica catalana que también se llama Lidia y vive en Trondheim. El mundo es un pañuelo. La hytte es de la organización excursionista más conocida de Noruega (DNT) y tenía muchos extras, entre ellos comida. Lo más curioso es el sistema de pago. Escribes tu nombre en un papel con tu dirección, las noches que has pasado y la comida que has cogido y lo depositas en una urna. En unos meses te envían la factura a casa. Es tan emocionante la confianza noruega.






A la vuelta puse toda la leña en el asador (lo de volver a mear a la intemperie no lo veía nada claro), y fue posible regresar de una tirada al punto de partida y en coche a casa.



                          Aquí sonrío pero estaba hecha puré  :-D

Ya en Trondheim me sentí como una auténtica heroína, llena de vida y con mucho coraje. Así que hora estoy, entre otras actividades, cogiendo más práctica con el coche.

Al ser Pascua hubo tiempo para otras cosas más tranquilas y especiales como pintar huevos en familia o preparar la Mona, algo que ya se está convirtiendo en una tradición que me encanta.



Este invierno ambién tuve oportunidad de visitar Oslo. La excusa fue tomar una prueba de inglés (TOEFL), pero ya os contaré en otra entrada aparte. Una ciudad bonita. Y no faltó una visita express a mi amada Barcelona. Cuando la familia te necesita no hay nada mejor que hacer piña y darse energía positiva los unos a los otros. Pues se está para todo, lo bueno y lo malo.

Por el resto sigo con algunas clases de español, el voluntariado en el grupo de mujeres, disfrutando de las buenas amigas, la zumba y....ahora me he metido a estudiar pajaritos con mi chico. Por otro lado, continuo con mi búsqueda de trabajo: a ratos alegre, a ratos desesperada, pero así es la vida. La buena noticia es que finalmente he conseguido entrar en varios procesos de selección para el trabajo de mis sueños como asesora social. Es muy emocionante poder entrar en el mundo de las entrevistas. Pasito a pasito las cosas parece que van saliendo. Y si la cosa se sigue resistiendo toma forma la idea de hacer una diplomatura en la Universidad, ampliar Spansk med Lidia con negocios paralelos etc.
 
Confío que de esta olla de ideas, algo bueno va a salir y podré disfrutar de un poquito de estabilidad antes del próximo verano. Y con este caos, que tiene más orden del que parece a simple vista, me despido de todos vosotros.

Os dejo con una canción esperanzadora dedicada a mi tierra, que desafortunadamente está viviendo tiempos difíciles, y para cualquiera que quiera volver a empezar.  Y ya ahora sí, cerrando la entrada tipo programa de radio envío una felicitación especial a Carla y a Jaume por las buenas noticias.


Hasta la próxima



domingo, 12 de marzo de 2017

Culo inquieto

Pasaron las fiestas de Navidad. Ya hace casi tres meses. Fueron bonitas y especiales. Admito que he tenido algo descuidado el blog, pero estoy de vuelta.

Muchos cambios en mi vida, entre ellos fundar y adaptarme a mi propio hogar.  Pero la vida sigue en Trondheim camino de los cuatro años en Noruega y con vivencias por compartir.

Ahora estoy en casa enfundada en mis mallas y camiseta de merino. El pequeño está malito. Como se acaba de dormir, aprovecho para escribir estas líneas y explicar un poquito de mi vida.

Los últimos meses he tomado algunas lecciones de esquí de fondo y me divierto mucho. La gente esquía sola, en familia, en pareja y hasta con perros. Es algo fascinante. No hay límite  de edad. Solo ganas de pasar un buen rato. 


En algunas de las rutas de esquí uno se puede encontrar con el atractivo de una cabaña - cafetería. Con dulces típicos noruegos, cacao y otras bebidas. E incluso en algunas ofrecen un menú sencillo. También hay miradores hermosos, de modo que la opción de llevarte comida y bebida de casa y disfrutarla en el exterior es también koselig.

Hoy tras unos días de entreno ha llegado mi primera excursión con destino a un hytte de Bymarka en Trondheim. Han sido 3 km de ida y 3km de vuelta. Cada vez la cosa va a mejor. Ahora el objetivo es conseguir frenar bien y con seguridad. Ver la naturaleza sobre los esquís es algo indescriptible. Estoy conociendo músculos de mi cuerpo que  no sabía ni que existían.

Lo mejor es cuando los niños se me quedan mirando fijamente mientras trato de lanzarme por una pendiente suave. O cuando bajo de culo porque se trata de una cuesta empinada. En Noruega muchos no recuerdan como aprendieron a esquiar, porque es algo que hacen desde muy chicos. Entonces para ellos es francamente curioso ver a un adulto aprendiendo. 

En casa el pequeño esta ilusionado con el tema y la semana pasada fuimos juntos los dos a las pistas del barrio y fue divertido. 


Como culo inquieto que soy me he lanzado a otros retos diferentes: La carpintería. Ya puedo serrar (con máquina) y ahora estoy peleándome con los clavos.  No es tarea fácil manejar el martillo y el taladro, pero con empeño todo se consigue. Tengo muchas ideas en la cabeza. Los chicos también muestran mucho interés y a los dos les gusta hacer casitas y barcos con pedazos de madera.  

Por si no me canso suficiente, me he apuntado a un curso de zumba en el centro de voluntarios del barrio. Ya llevo dos clases. Hay mucha música latina y es muy gracioso porque entiendo todas las letras. 



Laboralmente sigo feliz. Como quien no quiere la cosa ya llevo casi cinco meses en la oficina.  Me siento a gusto con mis colegas y disfruto mucho con las tareas que me han asignado. La vivienda social siempre me ha parecido algo enriquecedor como trabajo.

Ah, me han admitido en un curso gratuito en el Ayuntamiento. Somos siete participantes. El núcleo central es la asertividad. Ya llevo tres sesiones y creo que me va ayudar mucho a pulir algunos aspectos de mi personalidad. Aspectos con los que a veces naufrago y me bloquean. Tengo deberes prácticos y sobretodo me hace feliz haber puesto el hilo en la aguja. Finalmente.

Hasta la próxima



jueves, 30 de junio de 2016

Con faldas y a lo loco

No sabía como titular este post: pies descalzos, mi niña interior... Pero al final ganó la batalla la conocida película de Marilyn Monroe. Os invito a leerme, y luego si tenéis ganas juzgáis cuál era el más apropiado.

Tras trabajar en los cruceros el fin de semana, llegan unos días libres. Y tengo doble invitación. Siempre koselig ir de visita. Parece que el tiempo acompaña en Trondheim hoy. La lluvia va a dar tregua. Decido ponerme falda y calzado sencillo tipo alpargata. Salgo de casa y cojo el autobús.

Primero me despido de una de las mejores personas que he conocido en Trondheim desde que vivo aquí. No ha faltado una buena charla. Me regala un carro de la compra lleno de cosas prácticas, papel de aluminio, una olla, calzoncillos para los chicos...Me parece un detalle muy bonito.

Le deseo toda la suerte del mundo, nos abrazamos con emoción y nos decimos un hasta luego. Sé que la volveré a ver. No sé cuándo ni cómo, pero las personas importantes siempre se acaban encontrando en el camino. 

Luego me dirijo a comer en buena compañía. Pruebo un brunost artesano. Muy rico. Su gusto es  intenso con  textura porosa, a diferencia del que se vende en el supermercado (cuyo sabor es suave y de textura lisa) También tengo la oportunidad de degustar un queso un tanto peculiar. Se conoce como gamalost y me recuerda mucho al cabrales español.

A su vez aprendo a comer huevos duros "a la noruega". No es exactamente un huevo duro, quizás la equivalencia más acertada sería la de huevo poco cocido. Se golpea suavemente con una cucharilla la parte superior y se saca una pequeña parte de la cáscara (menos de la mitad) El huevo queda tipo "Calimero" y se come a cucharadas. Simple y sabroso.

Desde la ventana se puede observar como las nubes se han disipado y el sol brilla con fuerza. No hay a lugar a dudas. Nos vamos de tur.  Tengo una pinta de lo más inusual e inadecuada para salir de excursión. Tipo pija, eso es innegable. Pero con el sol no se juega. A por el bosque y la montaña se ha dicho.



Hay tramos de zonas húmedas y mojadas (myr) Pero eso no es un impedimento. A medio tur me descalzo. ¡Qué sensación tan hermosa caminar con los pies desnudos por el monte! No puedo resistir la tentación de saltar varias veces en los charcos del sendero. Otras veces hundo los pies ligeramente, y, escondidos bajo la vegetación, quedan empapados rápidamente. Sale la niña que llevo dentro de mí.

Los insectos zumban con fuerza. Creo que observan, golosos, mis piernas al descubierto. Pero me siento tan a gusto, que esto no me produce estrés. Parece que hoy sólo quieren posarse y no picarme.  De repente diviso una mora ártica o multer. Es un postre muy apreciado en la cultura nórdica. Aún no es tiempo pero intento fotografiar el lugar mentalmente. Quizás de aquí algunos meses nos volvamos a ver de nuevo.

Después de gozar de una de las mejores vistas de la ciudad, seguimos caminando hasta llegar a una hytte o cabaña. Hasta hace pocos meses era desconocida. Ahora ya no lo es, porque es un punto público de orientación para esquiadores. Su ubicación es sorprendente y realmente pasa desapercibida si uno no mira con cuatro ojos.


Es un espacio pequeño pensado para que una persona pueda pernoctar, y despertar con el sonido de los pájaros. Me siento en el colchón y miro a mi alrededor. Vuelvo a confirmar que las cosas sencillas son las mejores del mundo.

También aprendo una cosa nueva de los tur en Noruega. En algunos puntos hay un libro donde los visitantes pueden firmar. Tengo la oportunidad de firmar dos veces. Me siento como una niña con zapatos nuevos.

Vuelvo a Sjetnemarka para recoger a los chicos de la escuela. Mis piernas están llenas de barro y sin picaduras... En mi rostro una sonrisa de oreja a oreja.

Hasta la próxima


lunes, 12 de octubre de 2015

Idílico

A raíz de una conversación que tuve hace pocos días, se me ocurrió hacer una prueba sencilla. Escribí "idílico" en el buscador de Google. E hice lo mismo con la palabra en noruego "idyllisk" El resultado es curioso, pero da una idea de las preferencias en los diferentes países.

En español la mayoría de las fotografías que aparecen son de playas espectaculares: agua transparente, fauna y flora diversa. En cambio en noruego son montañas altas, prados inmensos, nieve, lagos, ovejas...

A mi el calor me gusta, pero cuando voy a sitios costeros me gusta que haya buenos restaurantes y alguna que otra excursión por hacer. Solo playa no es lo mío. Algo gracioso de lo que me di cuenta este verano: Antes de emigrar a Noruega "calorcito" era estar a treinta grados. Ahora con veinte grados en Barcelona me doy por satisfecha. Y treinta grados se convierten en un auténtico sofoco.

En Trondheim cuando la temperatura está entre cinco y doce grados pienso que hace muy bueno (en Barcelona recuerdo que eso era de llevar abrigo, botas y bufanda jeje)

Hoy tengo que confesar que en mi idea de "idílico" han entrado con fuerza, y para quedarse los paisajes noruegos. Muero de amor ante semejante naturaleza. Hemos pasado cuatro días en la zona de Geiranger, y he quedado prendada de todos y cada uno de los lugares que hemos visitado.


Reservamos un coche y fuimos haciendo ruta desde Trondheim. Cogimos unos cuantos ferrys para atravesar la zona y también recorrimos bastantes túneles. Yo pensé que se trataba de un tema ecológico, pero hoy me comentaban que la construcción masiva de túneles es porque Noruega es esencialmente montaña. Y es la mejor manera de conectar los sitios.

Alquilamos una hytte o cabaña en la localidad de Sykkylven (a través de Airbnb) Situada entre las poblaciones de Ålesund y Geiranger, la cabaña está cuidada hasta el más mínimo detalle. No se puede decir que estuviéramos aislados, porque estaba junto a unas pistas de esquí. Pero lo cierto es que por la noche no se oía absolutamente nada.

Durante el día se podía observar a algunos noruegos que estaban preparando la cabaña para la llegada del invierno. Los noruegos son de lo más hacendoso. De hecho en nuestra cabaña había un cuaderno con fotografías explicando cómo se había construido la misma. Se veía al propietario participando activamente. Siendo una hytte en uso por los propietarios, se cumplía a la perfección lo que los noruegos dicen un lugar "koselig"



Las estancias estaban decoradas de velitas, cubresillas tejidos a mano, e incluso nos dejaron hasta leña apilada para poder encender la chimenea.


No han faltado excursiones por la zona. Quedé maravillada viendo cómo se alzan las montañas a ambos lados de la carretera. Y también con la cantidad de casitas con sus tejados llenos de plantas. Había muchas más de este tipo que en Trondheim. Según pude comprobar en una cabaña en obras debajo de las tejas ponen sacos de tierra para que crezcan las plantas.



El agua de los lagos, torrentes y fiordos es tan cristalina que es imposible no pensar en bañarse con un traje de neopreno (no lo hice, pero quién sabe si algún día me encontráis enfundada en uno)

Es sorprendente la cantidad de paisajes distintos que se pueden encontrar en los kilómetros del trayecto.

Lagos que son espejos de la naturaleza,


El otoño en colores,





Bosques con blåbær y tyttebær,




Hermosos torrentes,



Muchas granjas y ovejas, y


El fiordo de Geiranger,


Una de las cosas más fascinantes del puerto donde atracan los barcos en Geiranger es que se pueden ver estrellas de mar y erizos a simple vista.


También tuvimos tiempo de hacer una excursión en canoa (kanotur) Los propietarios nos prestaron todo el equipamiento necesario. La verdad es que fue muy divertido y se me dio mejor de lo que esperaba. El lago estaba a cinco minutos a pie de la cabaña.


Los chicos andaban entre impresionados y emocionados. Entrenaron un poco antes de entrar acción,



Yo acabé  muy cansada, pero sarna con gusto no pica. Me encantó la experiencia.



La parte más urbanita se la llevó Ålesund. De tradición marinera, me quedo con su olor a sal y con esta bella máquina de escribir que me transportó a mi infancia y a mis primeros escritos.




Me sorprendió la estructura de sus edificios y sus calles. Se parece mucho más a algunas ciudades suizas, que a las típicas noruegas. Además había una carnicería como las de barrio de Barcelona.



Para que la vuelta no fuera tan larga, pernoctamos en un motel de Dovre formado por un conjunto cabañas. La nuestra, funcional y sencilla. Perfecta para una estancia corta. Lo mejor: la cafetería que había junto al motel. Aunque sólo estuvimos durante el desayuno, se podía apreciar que era un sitio de encuentro entre los lugareños. Trato muy cercano y casero.

Como siempre viajar me renueva y me llena de felicidad.  El próximo destino será Amsterdam, pero mientras llega sigue la vida en Trondheim.

Llevaré un ritmo bastante más slow de lo habitual, El miércoles cierro de forma anticipada mi paso por el instituto como profesora de español. Seguiré con un par de clases particulares de español con adultos a la semana, y las que vengan. Como siempre, sigo abierta a cuantas oportunidades profesionales lleguen, pero me lo quiero tomar diferente. Sé que va a tomar su tiempo y no puedo luchar contra ello. Lo que sí puedo hacer es seguir progresando con el idioma y disfrutar del tiempo libre.

Hoy he iniciado un nuevo curso de noruego (presencial, 4h por semana) Lo compaginaré con el de Skype hasta finales de noviembre (1h por semana) También retomo el yoga mañana. Una amiga me ha invitado a cuatro sesiones en un grupo pequeño. Me hace mucha ilusión. Por último, estoy detrás del tema de la música, a ver qué sale.

¡Hasta la próxima!



PS: He aquí mi pequeña reinvindicación del día. Hoy en España se celebra el Día Nacional. Esta mañana, a modo cultural, he publicado información en el grupo de facebook Spansk med Lidia. Pero lo he acabado retirando. Tristemente es una "fiesta" para los políticos y los militares. Se dice que se celebra el descubrimiento de América. Pero ¿cómo España puede invertir una cantidad de dinero vergonzante en la conmemoración de uno de los genocidios más destacados de la historia, el americano? La fiesta nacional española debería ser una "fiesta de la gente" como lo es en Noruega. Confío en que llegará el día en que se pueda celebrar sin connotaciones históricas. territoriales y políticas tan dolorosas. La sueño con música y buena comida en las calles. Quién sabe, quizás todo llegue algún día.



sábado, 12 de abril de 2014

Llegó la Pascua

En la ciudad ya ha empezado oficialmente la Påskeferie o vacaciones de Pascua. Aunque hay gente que trabaja la semana que viene, como Pau, mucha está de vacaciones oficialmente. Y la pregunta es ¿Qué hacen los noruegos en Pascua? 

Algunos se van de viaje al extranjero, pero la mayoría de ellos viajan a la hytte en familia para descansar, leer libros de novela criminal e ir de på tur o esquiar (si hay nieve)  También es muy típico en esta época comer huevos. No sólo los de chocolate o los de cartón rellenos de dulces, sino los de gallina.  También es habitual comer naranjas o beber zumo o bebidas con sabor a naranja. Tampoco falta el tradicional kakao. Imagino que alguna cervecita que otra caerá, pero eso no me lo ha confirmado ningún noruego directamente. Si queréis saber más cosas pinchando podéis leer un artículo del blog A Frog in the fjord, que habla del tema. 

 Para ver cómo es una cabaña, os recomiendo una película noruega que se llama Død Snø (Dead Snow) Trata del viaje de unos amigos a una hytte. A mi no me gustó demasiado, aunque se deja ver, porque a mitad película entra la temática zombies nazis (salen de debajo de la nieve). Pero podéis haceros una buena idea de qué va esto de las cabañas y los paisajes nórdicos. Asimismo se observa cómo disfrutan los noruegos en la naturaleza. Además, si os gustan los zombies os lo pasaréis bomba.

Por el contrario, si preferís una  visión cómica de lo qué es una hytte nada mejor que este vídeo de Ylvis, humoristas noruegos muy populares.


Lo que está claro es que los pollitos y los conejos son los protagonistas estos días en todas partes. Además, en muchos sitios hay jarrones con ramas finitas adornadas con huevos pintados a mano y decoradas también con plumas de colores. 

                                         Foto Flickr Thomas Angermann

Nosotros estaremos en Trondheim. Los chicos irán a la barnehage el lunes y el martes. Luego improvisaremos. Y también vendrá la "tieta" Carla a pasar unos días con nosotros. 

Por cierto, el cumpleaños en casa del vecino fue divertido. Los chicos se integraron bien con los otros niños. Nosotros pudimos mantener pequeñas conversaciones en noruego con los padres. Salieron con un huevo de Pascua cada uno lleno de dulces y contentos de tener nuevos amigos en el vecindario.

Ah, acaba de salir el arco iris más espectacular que he visto en mi vida. Completo y con unos colores brillantes a rabiar. La lluvia ha llegado a Trondheim, pero si deja regalos así bienvenida sea. Pau ha hecho algunas fotos. Si quedan bien él o yo colgaremos alguna.

¡Hasta la próxima! God påske!